domingo, 2 de agosto de 2009

EL ATRASO CULTURAL DEL MUNDO ISLÁMICO

Se lo pregunta Robert Fisk en "The Independent". Pero su respuesta me desconcierta. Porque viene a concluir que la principal causa del atraso cultural del mundo árabe es la guerra palestina-israelí , y propone como solución , además de dar por finalizada la citada guerra sin especificar cómo y en qué términos, el envío desde el mundo occidental de maestros, economistas, agrónomos, en lugar de soldados.
Es evidente que el artículo peca de superficialidad en su análisis y no deja de ser la exposición de un católogo de buenas intenciones totalmente desconectada de la realidad social del mundo islámico y nos reprimamos la risa ante la ausente textura de sus premisas. De un prestigioso analista político debe esperarse más profundidad y much más rigor.
Hoy día existe un evidente antagonismo entre el Occidente laico y el mundo musulmán, como también se aprecia entre la cultura laica y el mundo cristiano, observación ya advertida por los líderes religiosos Juan Pablo II y Benedicto XVI que llevó a este último a denunciar al laicismo como enemigo común de las creencias religiosas cristiana y musulmana y a añorar para Occidente la actual situación radical y fanática en que vive el mundo islámico.
Si de la Iglesia Católica dependiese nunca Occidente habría salido de la Edad Media. Los dos últimos papas seguían soñando con una Europa atrasada culturalmente, ignorante de la ciencia, analfabeta masivamente, con la mujer sometida al varón, y sobre todo con su papel político hegemónico dueña de los políticos. Exactamente el mismo panorama que Robert Fisk describe del mundo musulmán actual.
Y como sucedió en Europa el islamismo debe pasar por un Renacimiento y un Siglo de las Luces. Le faltan filósofos, pensadores y científicos, que pongan en el centro de la sociedad al individuo y no a sus respectivos dioses. Todo ocurre como si al islamismo le faltaran los seis siglos de antigüedad que le lleva el cristianismo.
Cuando el mundo árabe en lugar de basar su organización política y social en las enseñanzas del Corán lo haga en el ciudadano de a pie, el que desea la paz, prosperidad y el respeto de todas las creencias religiosas. Es decir, cuando entienda que se puede vivir y convivir con otros ciudadanos por su mera condición de tales y que la religión es un asunto privado y no público, la luz brillará en su mundo y las actuales costumbres y organizaicón jerárquica árabes serán consideradas como el pasado, un doloros y tenebroso pasado.
El mundo islámico precisa de una revolución como la francesa y a partir de ahí comenzar a organizar su mundo político y religioso de otra manera, democrático y tolerante.

2 comentarios:

Una más dijo...

Ey, me ha resultado muy interesante esta entrada.

A ver si vivimos lo suficiente para ver cómo concluye finalmente el asunto...

Un saludo!

Dario dijo...

Qué cotorro eres: ¿cuál es tu opinión de E. Said?